Hoy no sé muy bien de que hablar, hay tantas cosas que podría decir y ninguna buena. Por ejemplo de los recortes de plantilla de TVE, su nuevo director ha decidido sanear su plantilla y prescindir de todo aquel que no sea afín a sus ideales, un tanto conservadores. Entre estos despedidos el más sonado ha sido Ana Pastor la directora y presentadora de Las mañanas de TVE, un programa con unas buenas audiencias que ofrecía entrevistas a diferentes cargos políticos, a los más polémicos de cada momento y por supuesto, eran entrevistas bastante críticas. Vamos, lo que suele llamarse periodismo; informar sobre la actualidad e informar con libertad ideológica sin someterse a presiones de ningún tipo. Sin embargo, parece ser que al nuevo director las altas audiencias y el buen periodismo no eran suficientes alicientes como para mantener el programa, yo creo que opinaría como varias personas opinan en Twitter "era demasiado roja". Yo no se a vosotros pero esto a mi me suena un poco, me suena a censura. Una censura encubierta, por supuesto porque ahora todo lo que hacen los gobiernos es encubierto, pero es pura censura. Justo lo que nos faltaba para un mandato redondo.
Otro tema bastante interesante que a mi me parece repugnante pero estoy segura de que muchos estarán contentísimos, porque este país es así. Tengo incluso vergüenza de hablar de él, pues me parece totalmente triste que un gobierno democrático haya llegado a esta determinación. Estoy hablando de la maravillosa idea de retirar la tarjeta de la Seguridad Social a aquellos inmigrantes que se encuentren desempleados. Estamos hablando en todo momento de inmigrantes legales, con papeles como se dice vulgarmente. Tendrán que pagar 60 euros si desean mantener su derecho a ser atendidos sanitariamente, y podemos pensar, 60 euros es poco dinero pero yo me pregunto ¿por qué solo los inmigrantes?, ¿porque no lo pagan todos los desempleados o ninguno? Todos aquellos que se quejan de las largas listas de espera en la sanidad pública y que culpan de ello a los inmigrantes estarán felices y contentos, sinceramente a mi me parece una auténtica vergüenza. A esto le llamamos democracia.