miércoles, 1 de agosto de 2012

El cuento de nunca acabar

Hoy os voy a contar la historia de Sotanita, una mujer de mediana edad que conserva el mismo puesto de trabajo desde hace más de veeinte años. Siempre ha trabajado duro y ha acatado sin rechistar las ordenes, a veces injustas, de su jefa Fulanita. Sotanita incluso ha llegado a cogerle cierto cariño y confianza a Fulanita y pensaba que era recíproco hasta que el dinero lo fastidió todo, como siempre. Fulanita hace varios meses que no paga el sueldo de sus trabajadores, cuando éstos preguntan dice que el negocio no va bien a pesar de que la cantidad de trabajo para ellos es la misma. Pasan los meses y la situación económica de Sotanita es cada vez más complicada, pero Fulanita continua con un nivel de vida altísimo como de costumbre. Un día Sotanita decide enfrentarse a su jefa y le exige la verdad, Fulanita le contesta que la empresa tiene deudas y que todos los beneficios son para pagarlas. Finalmente, Fulanita despide a Sotanita diciéndole que no le queda más remedio. Una desafortunada casualidad perjudica a Sotanita, el gobierno de su país ha hecho varios recortes para solucionar una profunda crisis económica. Así que Sotanita que tiene una edad complicada para encontrar un trabajo nuevo se va al paro cobrando muy poco y con el miedo de que este finaliza mucho más rápido que hace unos años. Pero esto no es todo, Fulanita no pagó el finiquito completo a Sotanita porque pudo acudir al milagroso ERE y Sotanita todavía no ha cobrado los meses de sueldo que se le debían porque "esas cosas van muy lentas". Mientras tanto, Fulanita consiguió remontar su negocio rápidamente y contrató a otra persona para el puesto de trabajo por la mitad del sueldo que cobraba Sotanita. Esta es la historia actual de nuestro país y los responsables siempre son los mismos y siempre ponen las mismas excusas. Yo no creo en las casualidades.

                                                                  FIN

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